Anmieli
Cultivando un sueño que se había aplazado durante mucho tiempo, Jhon Andersson Sterling Muñoz trabaja la Finca Alto de la Cruz, en la vereda Chillurco de Pitalito, junto a sus abejas. De la flor a tu taza hay un puente invisible. Las abejas transportan el polen que fecunda el cafeto, iniciando el desarrollo del pericarpio, la cereza. Sin ellas, la producción de semillas cae hasta un 70%. El buen café comienza con el zumbido de una abeja. Con su marca Anmieli, ofrece un blend de las variedades Castillo, Catimore, Papayo y Cenicafe Uno en pergamino seco y tostado: un café con nombre propio que lleva el trabajo de la finca y el pulso de su ecosistema en cada taza.


