Belord
En la vereda Los Olivos de Palestina, Huila, la Finca La Tijuana cultiva café con el esmero de una familia que hace de cada cosecha un orgullo. Hace más de diez años, Lubier le pidió a Dios en oración la oportunidad de tener su propia finca. Con el tiempo, aquella petición se convirtió en realidad cuando apareció la oportunidad de adquirir la tierra que hoy da vida a este café. Desde entonces, comenzó a resembrar, mejorar los cultivos y cuidar cada detalle del proceso. Desde muy joven, Lubier ya conocía el café de cerca: era quien se encargaba de la producción, el lavado y el secado, siempre buscando hacerlo de la mejor manera posible. Incluso aplicaba procesos que en ese momento muy pocos productores realizaban. Con dedicación y constancia, su café empezó a destacar, participando en concursos y obteniendo muy buenos lugares, lo que lo motivó aún más a perfeccionar su trabajo. Pero la historia tomó un giro especial en casa. Dolly, su esposa, siempre evitaba tomar café porque le causaba molestias en el estómago. Un día, Lubier preparó una taza en método V60 y se la ofreció. Ella dudó… pero decidió probarlo. Para sorpresa de ambos, aquel café no le hizo daño. Ese momento despertó algo nuevo: Dolly comenzó a interesarse por el café y a compartir junto a Lubier esta pasión. Así nace Belord, una marca que une los apellidos Beltrán y Ordoñez, pero sobre todo una historia de fe, dedicación y amor por hacer café de la mejor manera. Cada taza es el resultado de años de esfuerzo, aprendizaje y del deseo de compartir un café que nace desde el corazón de una familia.




